Hace tiempo que desistí de ir al cine, al menos de un modo mecánico, es decir, ir a más o menos cualquier película que tenga un gran gran despliege publicitario y comprar palomitas sin falta. A través del estudio del Japonés, descubrí el cine asiático y aún más pude ver la mala calidad del cine generalmente yanqui, hasta el punto en que se me ha hecho practicamente inaguantable.
Pero de repente, basta que uno tome una determinación para que venga la tentación y llame desde el otro lado. Y bueno! Queda el alquiler de dvd, queda la ilegal descarga, quedan las bibliotecas...
Además existe la excepción, como en todo, incluso más de una... En este caso una película sobre un hecho histórico, no sé cuán fiel es a lo que verdaderamente ocurrió pero de todas formas no radicá ahí la belleza del film... es algo hermoso, estéticamente es bella y se puede estar de acuerdo en los principios morales que se plantean o no, pero la vehemencia y la locuacidad del discurso, la espectacular actuación del Gerard Butler...
Yo me rindo ante estas cosas, me pueden porque me entran, aunque no tuviera ningún argumento en mi cabeza para hablar de ella, es una verdadera maravilla: 300

Saludos! dulcearoma (aunque hoy quiero ser espartano)
uuuuuooooooooohhhhh!!!! (corriendo con una espada en la mano, un escudo en la otra)

Saludos! en horas de trabajo, al 112 por favor! ;P





Un besísimo! dulcearoma



Un hombre cae desde una azotea, mientras cae piensa hasta aquí todo va bien, hasta aquí todo va bien. Lo importante no es la caída, es el aterrizaje.
Ayuden a la gente... si quieren... se sentirán bien... pero no lo hagan para sentirse bien, así no vale! Y quien carajo soy yo para decir esto? Bueno, nadie. (perdón si sueno pedante)



























Quien bien me quiere pensará: depresión.



