Esta mañana estaba en casa y por la ventana ya pintaba medio negrón, cuando un sonido parecido al de dos mil leones rugiendo a la vez bajo la silla, hizo temblar de miedo a mi ventana (les juro que oí tiritar a los cristales) y empezaron a caer millones de bolitas de hielo, bajaban del cielo a toda prisa como si llevaran años esperando poder caer.
Y lo más maravilloso es que en medio de ese espectáculo, he tenido la lucidez de coger la camara y grabar, cosa que no me pasa nunca... por no decir nunca.
Pongo el link porque blogger no me deja poner el video de youtube, esta frase es el link... por cierto, en el video salgo yo! jajajajaj! me hace gracia!
Añado unas imagenes del mismo lugar, apenas dos horas después. Por cierto, es delante de casa.

Fué un gran día porque, además, me atreví a soltar a las perras en el campo, tenía un miedo atroz a que se me escaparan... corrieron como auténticas locas por la hierba helada y volvieron a casa agradecidas del paseo, son unas chicas geniales... son las protas del video de más abajo.
Un beso rapidito, me meto en casa que hace frío! dulcearoma atchuuus!



Un besísimo! dulcearoma



Un hombre cae desde una azotea, mientras cae piensa hasta aquí todo va bien, hasta aquí todo va bien. Lo importante no es la caída, es el aterrizaje.
Ayuden a la gente... si quieren... se sentirán bien... pero no lo hagan para sentirse bien, así no vale! Y quien carajo soy yo para decir esto? Bueno, nadie. (perdón si sueno pedante)



























Quien bien me quiere pensará: depresión.








