No es que haya descubierto gran cosa, en realidad no he descubierto nada pero es la sensación de darse cuenta de algo, es como descubrirlo.
Andando esta mañana por el pueblo, en cierto momento, me he dado cuenta de que mi placidez iba más allá del sol, que estaba espléndido, más allá de la reciente ducha, mi placidez se acomodaba también en andar y oir mis propios pasos, con ladridos de fondo, y muchos más pajaritos cantando de los que me había parecido al salir de casa... descubro entonces cuántas veces salgo y los oigo pero no los escucho, porque hay lugares donde no se oyen, y entonces no queda remedio, pero si se oyen y no se escuchan entonces no hay perdón, es un decir.
Recordé, al iniciar de nuevo mi andadura, que anoche, antes de dormir, los perros del pueblo acordaron aullar, estuve tentado de levantarme a gritar silencio, pero... nos deleitaron un ratito y luego durmieron, no quise interrumpir, lo siento por los vecinos.

¿Una curiosidad? La estación de tren del pueblo en que vivo es un edificio de color rosa.
dulcearoma, píu píu, un saludo!

Un besísimo! dulcearoma



Un hombre cae desde una azotea, mientras cae piensa hasta aquí todo va bien, hasta aquí todo va bien. Lo importante no es la caída, es el aterrizaje.
Ayuden a la gente... si quieren... se sentirán bien... pero no lo hagan para sentirse bien, así no vale! Y quien carajo soy yo para decir esto? Bueno, nadie. (perdón si sueno pedante)



























Quien bien me quiere pensará: depresión.










