Me resulta extraño ese fenómeno de apreciar mejor en la distancia, es como si el recuerdo embelleciera las cosas, los momentos. Una cita leí, hace mucho, que decía algo así; de todas las cualidades humanas, la memoria es la más cruel, pues provoca el mayor mal, recordando el mayor bien.
Y a veces no es facil detener la escena, dejar de verla para verse uno mismo apreciándola, a veces te inunda el momento, colma, abarrota los sentidos y el pensamiento... entonces es cuando a la consciencia no le da tiempo de apreciar que aprecia algo. Quiero decir, es lioso, me doy cuenta, que no es sólo la hermosura de lo que ves, es la hermosura del acto de verlo... me da que ahí es cuando se tatúa algo en la memoria.
Digo esto porque se acaba el período de estar con mi padre en el taller, y estoy cansado y tengo ganas de que acabe... la verdad es que me cagué de risa muchos ratos y suspiré con fatiga otros tantos... viví cada día pensando en cómo lo recordaría y eso me hizo verlo todo con una ternura prematura, como añorando el propio presente.
Cada instante es un futuro recuerdo, vivir es escribir sobre la memoria.
