Siempre fuí un poco paranóico y todas las cuestiones conspirativas me llamaron poderosamente la atención. El primer razonamiento que detecté en este sentido fué el siguiente, al respecto de los testimonios relacionados con ovnis y fenomenos paranormales, ¿Es posible que todos y cada uno de los miles de testimonios con o sin fotografía, todos y cada uno de ellos, mienta? ¿Es posible realmente que todos busquen notoriedad al relatar algo, a priori, inverosímil? A mi no me cuadra.
Pienso que sí hay vida más allá del planeta tierra, pero no porque decida creer en marcianitos ni decida tener fe en una "guerra de los mundos", es una poco emocionante ley de probabilidad la que me lleva a calcular que si el universo es infinito, hay demasiado espacio para que sólo estemos nosotros, eso es lo que verdaderamente me parece improbable.
También al caso viene que desde hace muchos años comento con mis amigos y conocidos la suprema importancia que tiene para mi el número 23, esto es a causa de los Illuminatti, una sociedad secreta sobre la que se hizo una película llamada 23. La película en realidad habla sobre un hacker Karl Koch apodado Hagbar Celine, uno de los mejores de la historia, se obsesionó con el número 23 y los Illuminatti. Yo también. Ahora sacan otra película sobre el 23. Empiezo a mirar de reojo a todos lados, las señales llegan.
Sólo quería comentar que no es una historia cualquiera, las coincidencias no existen, las serendipias si, el número 23 es algo, pi también lo es, mienten, ellos mienten, veneran el dinero, nos quieren contagiar de su enfermedad, huyo de su cordura, huid hermanos, que nuestra luz destruya sus armas, el 2012 queda demasiado cerca.

23 besos, dulcearoma, oteando el panorama.