miércoles, 23 de mayo de 2007

La vida de otro, camiones increíbles...

Hola familia,

Ultimamente me he dado cuenta de dos cosas, la primera es que no puedo vivir otra vida que no sea la mia. Un vez me dijo mi amigo Ricardo que qué me parecía si un hombre le entregaba su corazón a su amada, si éste ponía su corazón en las manos de ella... Yo no pensé demasiado y al momento me pareció algo muy romántico, mi amigo (y por cosas como esta es mi amigo) me dijo que me equivocaba, el amante estaba "puteando" a su amada, es decir, la estaba llenado de una responsabilidad que no le correspondía, la estaba cargando con dos vidas cuando una ya es un peso más que considerable.

En esto pensé esta semana en la que mi amor por mi hermano pequeño (26 años - 70 kg, lo de pequeño lo cambio por menor) bueno mi amor por él me llevó a preocuparme, pues no puedo acompañarle a todos los lados, ni estar siempre detrás de él para buenamente decirle lo que creo que es bueno y lo que creo que no debe hacer... No puedo hacer eso, he de vivir mi propia vida y eso significa que no siempre puedo estar cuidándole, incluso le comenté, en momentos en los que pensé que realmente necesitaba mi ayuda, que si pudiera sería como el hermano de Ronaldinho, que casi casi viviel la vida del hermano... pero no puede ser... lecciones si profesor.

Por otra parte me he dado cuenta de cuánta rabia me da que usen voces de niños pequeños para pubicidad de consumo de adultos, de lo peor que he oido es a un niño de 9 o 10 años diciendo en un anuncio: "¿Qué son nueve euros al mes cuando hablamos de calidad de vida?" Odiable!

En fin, a veces me entristece que pueda ser cierto eso de que la publicidad es un triste arte, hecho para engañarte, donde con frivolidad, te hacen pensar que puedes comprar la felicidad, estas palabras son casi en su totalidad del poeta zaragozano Javier Ibarra.

Como siempre, lanzo besos que se quedan en casa, y lanzo besos que cruzan oceanos.

Por cierto, andando por Amsterdam me encontré un camión rosa, tuve que fotografiarme con él agarrado a mi bufanda, me encanta esa ciudad!


Quiero ser camionerooooooooo!!! ahjhaajaja besoooooooos!

4 comentarios:

Paula Yalú o Paula de Sebastián dijo...

Un camión rosa! Que cosa bonita!
Imaginate viajar por las rutas y saber que de lejos se ve un objeto rosa en movimiento, dejando una estela rosa!
Creo que la libertad exige responsabilidad en los afectos y que sin libertad no se puede vivir dignamente.
Un beso grande.

Bela Oviedo dijo...

mas alla del relato (coincido con Karina)...fue descostillante ver esta imagen. Vos junto al gran camión rosa!!!! jajajaja!!!

risas rosas!

dulcearoma dijo...

jajja si es precioso!

en amsterdam hay muchísimas cosas rosas coloreando la ciudad.

tus palabras sobre la libertad, karina, gracias, un mensaje de lo más poderoso!

si, es cierto, se te ve sonreir bela, tras tu jersey rosa, se te ve sonreir.

amigas de millones de colores :D

Anónimo dijo...

Pablito, ¿qué ocurre con tanto rosa? ¿Es que ya saliste del armario?